Ayuda al principiante

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Contenido

Introducción

Acuario plantado

Con el presente documento se pretende ayudar a los que desean inicarse en este hermoso hobby, la acuariofilia de agua dulce, que aunque apasionante y muy adictivo, puede desanimar a aquellos que carecen de una guía básica de los primeros pasos. No se pretende crear una pauta a seguir, si no más bien asentar los primeros puntos básicos de este mundo, pues si bien hay unas reglas generales que a todos los acuarios se puede aplicar, es bien cierto que cada acuario es único y sólo la observación y el ensayo/error son los que con el tiempo nos llevarán a conocer y dominar perfectamente el pequeño ecosistema que hemos creado en el salón de nuestra casa.

Hay muchas cosas a tener en cuenta al iniciarse en la acuariofilia, pero si hay algo que debe tenerse en cuenta en todo momento, desde el iniciado hasta el más experto, es, desde luego, la paciencia. Nada en un acuario ocurre deprisa, es la propia naturaleza la que marca los pasos. Intentar acelerar este proceso llevará, en la mayoría de las ocasiones, a un triste final. Por eso desde estas líneas me gustaría animar a todos a que desde un principio hagamos acopio de paciencia para que con el tiempo podamos realmente disfrutar de las maravillas del mundo sumergido.

También me gustaría añadir que por desgracia, por regla general y salvo honrosas excepciones, hay que desconfiar en lo que los dependientes de una tienda de animales generalista nos pueda decir, pues si bien pueden tener algunas nociones básicas, está demostrado que las más de las veces no saben completamente de lo que hablan, o se basan en conceptos hace tiempo desechados en la acuariofilia. Es por ello que antes de adquirir cualquier elemento, pez, planta, producto químico milagroso mata-algas, etc... es recomendable consultar y verificar, ya sea a un buen amigo con experiencia en el tema, o en la abundante red de foros y comunidades que existen en internet, los cuales son fuente inagotable de sabiduría popular, e incluso de expertos y profesionales del tema que honran con su presencia a los internautas acuariófilos amateurs de este mundillo. Por descontado cabe decir que una tienda de confianza, siempre que lo sea y lo haya demostrado, siempre será una buena fuente de referencia a la hora de buscar ayuda y consejo. Pero repito que si no es de confianza, en general se pondrá en duda el consejo y antes de llevarlo a la práctica se intentará cotejar con las máximas posibles fuentes de las que uno disponga, ahorrándonos un dinero inútilmente gastado, o la pérdida de un hermoso pez que no se aclimatará jamás a las condiciones de nuestro acuario. Sin más que añadir, desear mucha suerte a todo aquel que tenga la valentía de introducirse en el mundo acuático de bolsillo, ya que aquel que lo hace, ¡repite!

Antes de adquirir un acuario

Ya hemos comentado que en este mundo la paciencia va a ser nuestro mejor aliado, y antes de adquirir el acuario es un buen momento para empezar a ponerla en práctica. Está claro que el factor monetario va a ser el principal a la hora de decidir qué acuario nos vamos a comprar, así como el sitio elegido para colocarlo, pero aún así habría que tener claro antes que tipo de peces vamos a cuidar. Es por ello que una recomendación que se hace a todo el que intenta iniciarse, es leer lo máximo posible sobre el tema, y luego decidir, ya que con desconocimiento y aplicando la regla de que en las tiendas del ramo no saben mucho más que nosotros al ir a comprar, el resultado final en nuestro acuario puede ser un desastre, y peor aún, que la mitad de los peces no sobrevivan a la primera semana.

Para empezar, debemos tener en cuenta un paso muy importante que nos condicionará la toma de decisiones en un futuro: agua dulce o salada. Esto, aunque parezca banal, es realmente importante, ya que pocas cosas tienen en común un acuario marino, por ejemplo de arrecife, y un acuario de agua dulce, por ejemplo amazónico. Aunque en este documento nos vamos a centrar en el agua dulce para no extendernos demasiado, y por ser más asequible económicamente para empezar.

Queda aún una segunda decisión muy importante y crucial, pues determinará qué tipo de pez podremos elegir entre los dos grandes grupos de agua dulce: fría o caliente, también llamados tropicales. Mencionaremos que, aunque nos digan lo contrario, mezclar ambos tipos de peces (de agua fría y caliente) es totalmente incompatible si nos importa mínimamente la calidad de vida de nuestros peces. Si orientamos nuestras preferencias hacia el acuario plantado la temperatura del agua será también un factor a decidir, puesto que aunque los márgenes de tolerancia suelen ser amplios, las temperaturas mínimas y máximas que tendremos condicionaran la supervivencia de muchas especies de vegetales acuáticos.

Una vez decidido el tipo de acuario de agua dulce que vamos a montarnos en casa, hay que tener en cuenta una serie de requisitos para que los habitantes, peces y plantas, puedan estar a gusto y puedan desarrollarse completamente. El establecer estos requisitos o condiciones deseadas, que describimos más abajo, será el primordial objetivo durante la fase de creación del hábitat deseado.

Ciclado o Maduración de un acuario

Se entiende por ciclado de un acuario, al proceso por el cual se asientan los diferentes tipos de bacterias beneficiosas en nuestro sistema de filtración que se encargarán de degradar los desechos de los peces, restos de comida y materia orgánica en general, de tal manera que no se contamine el agua con una serie de productos que de otra forma serían perjudiciales y tóxicos para nuestros animales (maduración de un acuario es otra palabra que también se emplea para referirse a este proceso). El tiempo que se tarda en realizar este proceso va de 15 a 45 días, dependiendo de la cantidad de material filtrante que tengamos, el volumen del agua, cantidad de materia orgánica...

Durante el tiempo que dure el ciclado no se introducen peces en el acuario, y es en este periodo en el que aprovecharemos para adecuar las características del agua a las necesidades de los peces que lo habitarán, decorarlo y plantar las plantas que hayamos planificado.

Aquarium Nitrogen Cycle es.png
¿Cómo se realiza este proceso de asentamiento de bacterias? Básicamente de forma automática, ya que es un proceso totalmente natural y no se ha de intervenir prácticamente en él. Para que los diferentes tipos de bacterias que han de realizar estos procesos de descomposición empiecen a funcionar, hay que darles su primera fuente de nutrición, que en nuestro caso será el amoniaco o amonio, y cuál aparecer dependerá directamente del pH de nuestra agua, aunque ambos son beneficiosos y aprovechables como nutrientes por nuestras plantas, son tóxicos para nuestros peces y por tanto poco deseables. Estos se crean como resultado de las heces y orina de los peces, así como de la descomposición natural de restos de materia orgánica. Es en este momento cuando ,aparece el primer tipo de bacterias, las llamadas nitrosomas, las cuales se alimentan y metabolizan el amoniaco (o amonio) en nitritos (NO2) por medio de un proceso químico en el cual también usan oxígeno, siendo el primer escollo superado. Aunque nuestro problema no se ha acabado, pues el nitrito sigue siendo tóxico para nuestros peces en concentraciones superiores a 0.5mg/l. Es por ello que existe un segundo grupo de bacterias llamadas nitroespiras, las cuales repiten el proceso de metabolización, pero en este caso parten de los nitritos y los convierten en nitratos (NO3), un producto mucho menos tóxico que los anteriores, aunque sigue siendo tóxico en altas concentraciones (por encima de los 50mg/l durante varios días). Este producto tiene la ventaja de que es aprovechado por nuestras plantas como un nutriente básico (nitrógeno - N) y liberando oxígeno al agua.

Es por ello que gracias a estos dos grupos principales de bacterias pasamos de convertir unos residuos tóxicos para nuestros peces en un abono natural para nuestras plantas, y todo ello de una forma natural. Para iniciar todo este proceso en nuestro acuario, es importante añadir los primeros días del ciclado algunas escamas o gránulos de comida que provoquen la aparición de los primeros rastros de amoniaco (o amonio), y sería conveniente ir añadiendo algunas escamas cada 3-4 días mientras dure el proceso del ciclado.

Para controlar la maduración se realiza correctamente podemos realizar una serie de test que conseguiremos fácilmente en nuestra tienda habitual. Se trata de los test de amoniaco/amonio (NH4/NH3+) y nitritos (NO2), con los cuales podremos comprobar que se ha iniciado el proceso, y cuando se acaba dicho proceso. La forma de utilizarlos es sencilla. Pasada una semana desde el llenado y puesta en marcha de nuestro acuario ('importante añadir las escamas de comida el primer día de llenar el acuario!) haremos nuestras primeras mediciones, y si todo va bien, veremos que hay rastros de amoniaco. Es a partir de aquí cuando se sigue una simple rutina. Añadir un poco de comida cada 3-4 días, y medir nitritos, si nos dan niveles por encima de 0.1mg/l es que todavía estamos madurando el acuario, por lo que seguiremos esperando. En el momento en que los test den niveles de 0mg/l, podremos suponer que ya tenemos bacterias suficientes para soportar lo que se llama carga biológica de nuestro acuario. ¿Significa esto que podemos meter nuestros primeros peces? La respuesta es sí, pero ojo, con cuidado y poco a poco, ya que al introducir nuevos peces, la carga biológica del acuario aumenta, por lo que nuestras bacterias tendrán que adaptarse y crecer para poder asimilar las nuevas cantidades de amoníaco y nitritos que nuestros peces y sus heces generan. Es recomendable meter los peces poco a poco, y espaciando una semana entre la introducción de cada pequeño grupo.

Ciclonitrogeno grafica.jpg
Una forma sencilla para entender este proceso es mediante una gráfica, la cual representaría la cantidad de Amoniaco y Nitrito en forma de curva que iría de un mínimo (0 mg/l), pasaría por un máximo, y en ese momento seria donde comenzarían a actuar las bacterias nitrosomas bajando otra vez a un mínimo que deberá de ser 0 mg/l. Por otro lado, la gráfica que representaría el nitrato es algo diferente ya que empieza de 0 mg/l y va subiendo sin tener un máximo dado que las bacterias que transforman este compuesto se dan en muy poca cantidad, aquí es donde toma importancia el cambio de agua para reducir estos niveles y las plantas que lo utilizan como alimento.

Para finalizar, hay que dejar clara una cosa. Este proceso es natural y así ha de suceder, por lo que es más que poco recomendable no añadir productos tipo "bacterias milagrosas" que venden en las tiendas del ramo, ya que aunque puedan acelerar el proceso puntualmente, jamás conseguiremos que se asienten correctamente, ya que en poco tiempo se quedarán sin nutrientes y morirán, volviendo al mismo punto donde estaríamos si no hubiésemos añadido las bacterias. Recordemos una vez más nuestra máxima de la paciencia, esperar un mes no es tan duro, y podemos hacer muchas cosas en ese tiempo, como aprender sobre los peces que queremos introducir y decorar el acuario con plantas, troncos, rocas...

Qué es un pez

Descripción

Según el Diccionario de la Real Academia Española, un pez es un vertebrado acuático, de respiración branquial, generalmente con extremidades en forma de aleta, aptas para la locomoción y sustentación en el agua. La piel, salvo raras excepciones, está protegida por escamas. La forma de reproducción es ovípara en la mayoría de estos animales.

Pero más allá de las formalidades, un pez será nuestro animal de compañía, un acercamiento a un mundo tan extraño para nosotros como son las profundidades de cualquier lago, río o mar de nuestro planeta, que nos emocionará cuando críe, o nos hará llorar cuando nos deje, nos enseñará a observar con minuciosidad y a aprender con cada minuto pasado a su lado.

Anatomía

Anatomía del pez

En esta imagen se pueden ver las principales características comunes a todos los peces. Un conocimiento de estas partes básicas siempre será de ayuda, ya sea para identificar especies, dar un diagnósticos más exacto y fácil de entender, remarcar anomalías, etc... Hay que tener en cuenta que en muchas especies el único dimorfismo sexual existente es referido a rasgos muy concretos, por ejemplo, las primeras espinas de la aleta dorsal, la forma de la aleta anal...


Requisitos básicos del pez

Cada pez tiene una serie de requisitos básicos, los cuales han de intentar respetarse para conseguir, en la medida de lo posible, que se encuentre como en casa, y de esta forma se pueda desarrollar tanto físicamente como socialmente, ya que un pez sano y feliz mostrará todas sus pautas de comportamiento y se reproducirá con facilidad, lo cual nos llenará de orgullo. Los requisitos serían los siguientes:

  • Tamaño del acuario: Cada tipo de pez necesita de un espacio o tamaño recomendado de acuario para poder desarrollarse con normalidad, así por ejemplo, un Poecilia reticulata (Guppy) precisa de un acuario con un largo a partir de 40cm (40L) mientras que un Symphysodon discus (pez Disco) precisa de un acuario con un largo a partir de 100cm (200L). Sin olvidarnos que ciertas especies prácticamente no requieren altura, mientras que otras necesitan acuarios muy altos, como por ejemplo, el Escalar altum. Esto que a priori puede parecer banal, será clave para que nuestros ejemplares alcancen su tamaño máximo o se queden en burdas copias enanas de lo que deberían ser.
  • Decoración: Cada tipo de pez procede de un tipo de hábitat (río, arroyo, lago, ...) en el que puede haber plantas, rocas, raíces u otros elementos, que deberemos tener en cuenta a la hora de decorar el acuario para ofrecerle un hogar lo más parecido a lo que tendría en estado salvaje. Estos elementos facilitarán la aclimatación del pez a nuestros acuarios, aumentando, una vez más, su calidad de vida. Es importante tener en cuenta los hábitos de nuestro futuro pez, pues si pones muchas rocas y se tratase de un nadador asustadizo, podría golpearse y producirse heridas fatales. O quizás se trate de un pez que se entierre con frecuencia, y si nuestro sustrato es demasiado duro o afilado podría dañarse las escamas.
  • Características químicas del agua: Dependiendo del origen del pez, el agua de su medio natural puede ser blanda o dura (lo que llamamos dureza del agua), ácida o alcalina (lo que llamamos potencial de hidrógeno o pH) y tener una determinada temperatura. Sabiendo estos datos adecuaremos el agua de nuestro acuario a unos valores lo más cercanos que nos sea posible a los que precisan los peces que vamos a mantener en el acuario, esto quiere decir que todos los peces que tengamos en él deberán ser del mismo tipo de habitat o, en su defecto, de habitats con características del agua similares. Una pequeña variación en los valores ideales es tolerada por la mayoría de los peces, pero algunos más delicados requerirán un parecido más exacto a las aguas de su lugar de procedencia.
  • Compatibilidad con el resto de habitantes: A la hora de elegir las diferentes especies que poblarán nuestro acuario, deberemos comprobar que todas ellas son compatibles entre sí, esto es que no se produzcan riñas por compartir una misma zona del acuario o que por ejemplo un pez de tamaño grande tenga en el mismo acuario un pez más pequeño que en su habitat natural le serviría de comida.

Una vez estudiadas todas estas situaciones intentaremos crear el habitat más adecuado para nuestros animales, con el que conseguir ver cómo crecen y se desarrollan al máximo de sus posibilidades.

Introducción de peces en el acuario. Cuarentena

Introducción de peces en el acuario

Cuando compramos nuevos peces para nuestro acuario debemos, en primer lugar tener el acuario ya ciclado, y en segundo lugar realizar un proceso de aclimatación, NO podemos meterlos sin más eb el acuario porque corremos el riesgo que se mueran, entre otras cosas porque el agua de origen donde estaban los peces (en la tienda en este caso) y la de nuestro acuario es probable que no tengan las mismas características y hay que realizar un proceso por el cual poco a poco los peces se aclimaten al nuevo tipo de agua, siempre y cuando las diferencias no sean muy grandes. Además, en el transporte la temperatura del agua que contiene los peces ha bajado y será también diferente a la que tiene nuestro acuario. Hemos de recordar que cualquier cambio brusco en las condiciones del agua pueden afectar gravemente al pez, incluso matarlo, sobre todo la temperatura, ya que un cambio de 1ºC repentino puede estresar de tal forma al pez que enferme en pocos días.

A continuación unas explicaciones de cómo realizar el proceso de aclimatación acompañado de imágenes:

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Tras llegar a casa sobre todo en invierno y si ha pasado mucho tiempo entre la compra del pez colocamos el recipiente o bolsa que lo contiene encima de una superficie donde no se caiga para que el agua de la bolsa se iguale en temperatura con la de la habitación, durante 10-15 minutos (ya que el agua del acuario estará mucho mas alta y el cambio seria muy brusco), podemos medir la temperatura del agua del recipiente o bolsa que contiene el pez y si está a una temperatura igual o superior a la de nuestra casa entonces no es necesario realizar este paso, en verano con toda seguridad podemos prescindir de este paso.




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A continuación abrimos la bolsa que contiene los peces doblándola por arriba sobre si misma para que quede flotando dentro del acuario o si es un recipiente lo colocamos tal cual flotando en el agua del acuario, ya que en un primer momento se trata de igualar la temperatura del agua de la bolsa que contiene los peces con la del acuario, normalmente con 15-20 minutos suele bastar.





Aclim03.jpg
Para asegurarnos podemos usar un termómetro con el cual iremos midiendo la temperatura del recipiente y así comprobaremos que se va igualando con la del acuario. Es proceso suele durar entre 15 y 30 minutos, en función de los grados de diferencia entre ambas aguas. En el caso de que sea un recipiente de plástico sellado por la parte superior le practicamos un orificio en el centro de tal manera que aunque se vuelque un poco no entre agua del acuario.





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A continuación retiramos por lo menos la mitad del contenido en agua de la bolsa o recipiente y cada 5 o 10 minutos introducimos, ayudándonos de una jeringa o similar, una cantidad de agua del acuario, 20ml sería una buena cantidad. Cuando duplicamos la cantidad de agua de la bolsa repetimos el proceso desde el principio, quitando la mitad del agua que tengamos ahora en la bolsa (cuidado de no aspirar el pez si es pequeño con la jeringuilla al sacar agua de la bolsa) y añadiendo agua del acuario a intervalos regulares de tiempo. De esta manera, al final del proceso, el agua contenida en la bolsa será igual a la del acuario y los peces se habrán ido adaptando poco a poco a las nuevas características del agua. Este proceso puede llevarnos una o varias horas así que deberemos tener paciencia, incluso si sabemos de antemano que es una especie con problemas en la aclimatación lo haremos más lentamente (cambiando menos cantidades de agua y alargando el proceso de aclimatación).


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Una vez que se ha realizado el proceso de aclimatación tenemos que el agua del recipiente o bolsa que contiene el pez es igual a la del acuario, en el caso de ser un recipiente se retira la tapa de plástico termosellado que lleva por encima y se trata ahora de pasar el pez al acuario y desechar el agua del recipiente, una forma de hacerlo es cogiéndolo con cuidado con una red e introducirlo dentro del acuario.





Una recomendación más es dar de comer a los peces que tengamos en el acuario unos minutos antes de introducir el pez nuevo, de esta forma se hallarán saciados y tendrán menos motivos para molestar "al nuevo". También es recomendable apagar las luces pocos minutos después de introducir el pez, pues una iluminación pobre induce tranquilidad en los peces, y ayuda así a evitar el estres de todo el proceso de aclimatación.

Cuarentena

Cuando tenemos un acuario establecido con plantas y peces, la introducción de un nuevo habitante puede suponer un riesgo para los que ya están si éste es portador de alguna enfermedad. Para evitar contagios existe una método sencillo y muy eficaz, que consiste en mantener al nuevo pez dentro de otro acuario, que llamaremos de cuarentena, durante un período de tiempo donde podremos obsérvalo, alimentarlo y aclimatarlo a las condiciones del agua del acuario al que va destinado, y si es portador de una enfermedad lo trataremos sólo a él y evitaremos que contagie a los peces que ya tenemos. ¿Por qué ocurre que un pez sano de la tienda se pone enfermo en nuestro acuario? Pues básicamente porque es portador de una enfermedad, y esta enfermedad no se desarrolla hasta que las defensas naturales del pez bajan, lo cual viene producido por el estrés del cambio de acuario, del de la tienda al de casa. Por ello, a pesar de parecer un pez sano, es siempre recomendable que tengamos al pez durante un mes en observación en un pequeño acuario de cuarentena. El agua de este acuario de cuarentena puede, en un principio, ser diferente a la del acuario destino, pero mientras permanezca en este acuario iremos echando agua del acuario destino de tal manera que lo vayamos aclimatando al agua de su futuro hogar. Puede ocurrir también el caso inverso, que nuestros peces sean portadores de una enfermedad, pero que sean inmunes a ella, pero el nuevo inquilino no. Por ello, con estos trasvases de agua podremos, en cierta forma, provocar que esta posible enfermedad se haga patente en el nuevo pez, pero si lo hace, también podremos tratar a nuestro pez por separado, sin tener que tratar el acuario principal, cosa que siempre es recomendable.

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El tamaño del acuario de cuarentena deberá ir en consonancia al tamaño del pez, así para un Guppy puede bastar un acuario de 25L y en cambio para un Disco serian 150L. Pero como en principio los peces nuevos que se van a incorporar serán alevines o peces jóvenes podemos partir de un tamaño de por ejemplo 50-60L que nos servirá en la mayoría de las situaciones siendo, además de acuario de cuarentena, un posible acuario hospital o incluso de cría.

La decoración de este acuario ha de ser artificial de tal manera que a la vez que le de tranquilidad y seguridad al pez sea fácil de desinfectar. Le colocaremos un filtro interno con esponjas, un calentador y de ponerle iluminación que sea suave o de poca potencia, así como algún escondite que le servirá para sentirse más seguro hasta que se vaya aclimatando.

Alimentación, tipos de alimentación.

Uno de los problemas con los que nos podemos encontrar a la hora de mantener peces dentro de un acuario es qué tipo de alimentación proporcionarles y cómo hacerlo. Por fortuna este es un problema que tenemos resuelto al contar en la mayoría de casos con alimentos en conserva o preparados en los comercios de acuariofilia, ya que en sus diferentes formas son bien aceptados por la mayoría de especies. Tenemos comida seca en copos, granulada, de larvas de mosquito, de artemia, etc. También tenemos comida congelada tipo papilla específica en función de las especies que mantengamos (papilla discos, papilla Tanganica, papilla peces vegetarianos, etc.). Junto a las papillas, también hay disponible en los comercios en forma de comida congelada los famosos blisters de larvas de mosquito, artemia, krill y otros crustáceos. Por último disponemos de comida viva, como puede ser el gusano grindal, microgusanos, artemia cultivada, crías de otros peces, larva roja, larva negra, y en definitiva, todo lo que esté vivo y entre en la boca de un pez.

A la hora de alimentar lo mejor es hacerlo en pequeñas cantidades, pues toda la comida sobrante que se quede en el acuario contribuye a una contaminación química del mismo, produciendo desajustes y desequilibrios que, a la larga, acarrearán problemas. ¿Cuánto es una pequeña cantidad? Pues se suele decir que lo que los pedes puedan comer en 1-2 minutos, es decir, echar la comida en el agua, y contar a ver cuánto tardan en comérsela. Si tardan más de 3 minutos, es demasiada comida, y si cae mucha al fondo y no lo hemos provocado (por ejemplo, por tener peces de fondo tipo corydoras) entonces también es demasiada comida. Hemos de tener en cuenta que un pez es un animal, y comerá hasta reventar si tiene esa posibilidad, pero no por ello significa que tenga necesidad real de comer. En estado salvaje los peces gastan la mayor parte del tiempo en buscar comida, y una pequeña parte de ese tiempo en comérsela. Por ello lo ideal es dar pequeñas cantidades muchas veces al día, cuantas más mejor. Un ejemplo ideal sería dar de comer a los peces 5 veces al día, muy poca cantidad, la que coman en un minuto, pero claro, esto es complicado porque tendríamos que estar todo el día delante del acuario, por eso se suele aceptar que 3 veces al día es más que correcto, pero en esta ocasión un pelín más de cantidad que si fueran 5 veces. Para conseguir no tener que estar tan pendientes del alimentado de nuestros peces los "alimentadores automáticos" nos puede ayudar mucho, pues son muy eficaces para dar de comer gránulos y escamas.

¿Qué tipo de comida dar? Si puede ser, todos los tipos. Cuanto más variada sea la dieta de nuestros peces, más sanos estarán. Por comodidad y como se ha comentado anteriormente, un comedero automático con gránulos o escamas es muy práctico, y acostumbrar a nuestros peces a comer ese tipo de comida es muy útil para casos como las vacaciones o ausencias prolongadas, ya que con el comedero se sustentarán bastantes días, o con que venga un amigo/familiar a echarles unos pocos gránulos será suficiente. Pero para el día a día no es recomendable dar un sólo tipo de comida, pues jamás cubrirá todos los requerimientos nutricionales. Es por ello que lo más aconsejable es variar. Como ejemplo típico, podríamos poner en una alimentación de 3 veces diarias:

  • 1ª comida (mañana): comida congelada como artemia o larvas
  • 2ª comida (mediodía): gránulos o escamas con el comedero automático (por si estamos fuera de casa por trabajo, estudios o lo que sea)
  • 3ª comida (tarde/noche): otra ración de escamas o gránulos (con comedero automático o a mano, para disfrutar de ese momento)

Es muy importante tener en cuenta que algunos peces requieren más proteínas animales y otros vegetales, por lo que deberemos adecuar su dieta a sus necesidades naturales, así como tener en cuenta también en qué zona del acuario comen, ya que si sólo echamos escamas (que flotan) y tenemos peces de fondo, estos pasarán hambre. Si este fuera el caso, se pueden echar muchos gránulos para que algunos lleguen al fondo sin ser comidos, o comida en pastillas especiales para peces de fondo.

Como resumen, lo primero que debemos tener en cuenta es el tipo de alimentación que requieren nuestros peces. Luego suministrársela en pequeñas cantidades el mayor número posible de veces al día y sin que sobre comida, y finalmente, variar la dieta incluyendo variaciones cada 2 o 3 días.

Enfermedades de los peces de acuario

Para una consulta de las enfermedades más comunes de los peces de acuario, recomiendo leer los siguientes artículos, en los cuales encontraremos una descripción de los síntomas, la causa que produce la enfermedad, así como su tratamiento en caso de que lo haya, ya que por desgracia, no todas las enfermedades lo tienen.


Enfermedades parasitarias más comunes
Guía de enfermedades y tratamientos


Como siempre, una observación habitual y un buen conocimiento del comportamiento de nuestros peces nos ayudará a detectar cambios en su conducta, y si esto ocurre, es cuando deberemos empezar a realizar una observación más concienzuda para detectar posibles enfermedades.

Reproducción

Qué es una planta

Descripción, ¿por qué tener plantas?

Según el Diccionario de la Real Academia Española, una planta es un ser orgánico que crece y vive, pero no muda de lugar por impulso voluntario. Está claro que es una definición insuficiente, porque muchísimos hongos y algas cuadran perfectamente con ella. Tienen paredes celulares con celulosa, el almidón es su principal producto de reserva, su estructura está organizada en tejidos parenquimáticos y la mayoría de ellas hacen fotosíntesis, la cual es oxigénica, y tienen clorofila b.

¿Por qué tener plantas en un acuario?, las plantas cumplen una importante función en aquellos hábitats acuáticos donde están presentes, por una parte sirven de alimento a algunas especies de peces e invertebrados, en otros casos son utilizadas de refugio o como lugar de puesta de huevos en la época de reproducción, pero sin duda su papel más importante es el de contribuir de forma destacada en el equilibrio del ecosistema al intercambiar moléculas y compuestos más complejos con el medio circundante consumiendo, por ejemplo, buena parte de los desechos producidos por los peces a la vez que oxigenan el agua; en el espacio cerrado de un acuario cumplen las mismas funciones y de ahí la importancia de incluirlas como parte integrante del ecosistema que recreamos en un acuario.

Tipos

Podemos definir 3 tipos de plantas, de Tallo, de Bulbo y de Raíz.

  • Plantas de Tallo: Son aquellas que tienen un tallo con nudos a diferentes alturas de los que nacen hojas y a pesar de tener raíces que usan como anclaje al suelo en la base del tallo las hojas toman los nutrientes del agua principalmente, de estos nudos además de hojas nacen también raíces, plantas de tallo son la Limnophila sessiliflora, Higrophyla polisperma, Bacopa monieri entre otras.
  • Plantas de Bulbo: Son aquellas en las que las hojas nacen del bulbo que se encuentra semienterrado y anclado al suelo por las raíces que también salen de el pero en dirección opuesta, estas plantas toman los nutientes de las reservas contenidas en el bulbo y en su defecto del suelo (graba en este caso), plantas de este tipo son las del genero Aponogeton y Nymphaea entre otras.
  • Plantas de Raíz: Son aquellas en las que las hojas nacen de una corona común y del que también nacen las raíces con las que se anclan al suelo, como ocurre con los bulbos esta zona de la que nacen las hojas no se debe de enterrar totalmente en el sustrato, plantas de este tipo son las del genero Echinodorus, Vallisnerias y algunas Cryptocorynes.

Requisitos

Básicamente las plantas necesitan 3 cosas para desarrollarse: Luz, Nutrientes (Nitrato, Fosfato, Potasio, CO2 y minerales) y un agua con un Ph, Gh y Tª adecuado al tipo de planta a mantener.

Para realizar la fotosíntesis las plantas precisan de luz (alrededor de 12 horas diarias), en la Naturaleza la toman del Sol, pero en el acuario se emplea iluminación artificial tratando de simular el espectro de luz del Sol, para este fin se emplean fluorescentes del tipo T8 o T5, Tubos PL o Lamparas HQI.

Los Nutrientes principales (Nitrato-NO3, Fosfato-PO4 y Potasio-K) llamados macronutrientes y los minerales (Hierro-Fe y elementos traza) llamados micronutrientes son absorbidos del agua y del sustrato, una fuente de provisión de estos elementos es la comida, otro es los cambios de agua y por ultimo el abonado regular si con los dos anteriores no es suficiente.

Cuidados básicos, Relación CO2-Abonado-Luz

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